La provincia registró 8 casos en 2025, el doble del promedio anual, concentrados en áreas ribereñas de Diamante, Victoria e Ibicuy. Hubo 4 muertes.
La Dirección de Epidemiología de Entre Ríos confirmó un aumento inusual de casos de hantavirus en la provincia durante 2025. Según el último informe del Boletín Epidemiológico provincial, se registraron 8 casos de esta enfermedad altamente letal, duplicando el promedio histórico de 2 a 4 casos anuales.
Diego Garcilazo, director de Epidemiología de la provincia, explicó la gravedad de la situación: “Lo que preocupa del hantavirus es que es una enfermedad altamente letal a diferencia de otras similares. Eso quiere decir que una vez que la persona se enferma, el riesgo de morir es más alto que en otras enfermedades”.
De hecho, de los 8 casos confirmados, 4 personas fallecieron durante el año pasado.
Zona de riesgo: islas y áreas ribereñas del Paraná
La particularidad de esta enfermedad en Entre Ríos está directamente vinculada a su geografía. Los casos se concentran en zonas de islas y áreas ribereñas del río Paraná, específicamente en los departamentos de Diamante, Victoria e Ibicuy.
“Es una enfermedad que se transmite de un roedor, un ratón que vive de forma silvestre, generalmente en zonas ribereñas, de islas”, precisó Garcilazo, quien agregó que “no es una enfermedad que se vea habitualmente en la ciudad o en los centros urbanos”.
El director de Epidemiología destacó que estas zonas tienen “mayor actividad de gente que trabaja en islas o por cuestiones turísticas”, lo que incrementa la exposición al roedor transmisor.
Perfil de riesgo: trabajadores rurales y pescadores
Los casos afectan predominantemente a hombres, no por razones biológicas, sino por el perfil de actividad. “En general son pescadores o personas que trabajan en el campo, son hombres los que andan en esas zonas, más que las mujeres”, explicó Garcilazo.
La clave para el diagnóstico temprano está en el antecedente epidemiológico. “Si la persona anduvo pescando, si estuvo trabajando en la isla, si estuvo sobre todo en esa zona, si la persona está con un cuadro febril, pensar un poco menos en leptospirosis o dengue y pensar un poco más en hantavirus, que es muy importante el diagnóstico temprano”, advirtió el especialista.
Pese a registrar la mayor cantidad de casos a nivel nacional, Entre Ríos presenta una característica epidemiológica favorable: el tipo de hantavirus presente en la provincia no se transmite de persona a persona, sino únicamente del roedor al humano.
“Nosotros no tenemos el tipo de hantavirus, por ejemplo, como hay en el sur, en el cual se puede transmitir de persona a persona, lo cual genera brotes muchísimo más importantes y a veces con cuadros muchísimo más graves”, diferenció Garcilazo.
El director explicó que en regiones como la zona andina o del sur del país, cuando hay brotes “tienen 100, 120 casos” debido a la transmisión interpersonal. “Nosotros tenemos siempre casos y somos la provincia que más casos tiene, principalmente por las características geográficas que tiene nuestra provincia”, señaló.
Otras alertas: dengue y enfermedades inmunoprevenibles
Respecto al dengue, Diego Garcilazo informó que “en invierno, por el frío que tenemos, se corta la transmisión del virus”, pero advirtió que “hay que estar atentos ahora cuando viene el verano”. La provincia ya registró un caso importado de una persona que viajó a Brasil.
“La gente hay que estar atenta todavía al dengue. Fin de febrero o marzo podemos empezar a tener casos autóctonos y a tener más casos. Así que no relajarse y la gente tener en cuenta las medidas de prevención”, recomendó.
Además, el director de Epidemiología expresó preocupación por la re-emergencia de enfermedades inmunoprevenibles, como sarampión y tos convulsa -que tuvo casos en Gualeguaychú-, que “también nos mantienen en alerta” y requieren especial atención en el monitoreo sanitario provincial.



