DICTAN 40 DÍAS DE PRISIÓN PREVENTIVAS PARA EL AGRESOR DE DOS FAMILIAS EN LA ZONA DE V. PARANACITO

0
12

El detenido permanecerá alojado en la Unidad Penal 9 “El Potrero” mientras avanza la investigación. Está acusado del ataque a dos familias de puesteros en un campo del empalme de Villa Paranacito.

La jueza de Garantías de Gualeguaychú, Natalia Céspedes, dictó este viernes prisión preventiva de 40 días para el hombre de 48 años que atacó a dos familias de puesteros en un campo del empalme de Villa Paranacito.

La medida fue solicitada por el fiscal de Islas del Ibicuy, Gastón Popelka, quien imputó al agresor por los delitos de coacciones, incendios, amenazas y violación de domicilio tras tomarle declaración indagatoria. Durante la audiencia, el acusado pidió específicamente cumplir la preventiva en la UP9 porque, según manifestó, “lo quieren matar”.

Ahora el fiscal tendrá 40 días para recolectar todas las pruebas que permitan llevar adelante un nuevo juicio. Considerando los antecedentes del imputado, podría enfrentar una condena superior a los cinco años de prisión.

Un historial delictivo
El detenido, domiciliado en el Delta de Tigre, provincia de Buenos Aires, tiene un amplio prontuario criminal con condenas cumplidas. Había estado preso 8 años y 6 meses por un homicidio cometido en 2014, y en diciembre pasado recuperó su libertad tras cumplir una segunda condena de poco más de un año por tenencia de estupefacientes.

Una hora de terror en el campo
El hecho violento ocurrió el miércoles por la noche en el campo Los Ceibos, donde dos hombres de 36 y 25 años trabajaban como puesteros junto a sus familias. El intruso irrumpió durante la cena en la casa del capataz, pateó la puerta e ingresó violentamente.

Alterado, les dijo que estaba siendo perseguido y que portaba un arma escondida bajo un trapo. Obligó a la pareja a ayudarlo, permitiendo que la mujer saliera supuestamente para alertar a la policía, pero ella fue a advertir al otro puestero ubicado a 50 metros.

La situación escaló rápidamente. El agresor encerró al capataz en el baño e intentó incendiar la vivienda prendiendo fuego una cama de madera, el colchón y ropa. Luego lo sacó tomándolo del cuello y lo obligó a caminar hasta la otra casa.

Allí repitió el accionar violento: encerró a las dos mujeres y los niños en el baño, obligó al dueño de casa a abrir las hornallas de la cocina mientras intentaba incendiar muebles y cortinas. Finalmente, hizo salir a todos al patio mientras destrozaba el interior.

Cuando los puesteros comprobaron que no tenía un arma, decidieron enfrentarlo y lograron reducirlo tras forcejear en el baño, mientras las mujeres y los niños corrían hacia la tranquera donde ya había llegado un móvil policial. Los agentes ingresaron y detuvieron al hombre de 48 años, en estado alterado.