El ministro de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos destacó la necesidad de un Estado eficiente que no se retire de sus funciones básicas, marcando matices con la gestión nacional en materia de contención a los sectores vulnerables.
El ministro de Gobierno y Trabajo de Entre Ríos, Manuel Troncoso, trazó un diagnóstico detallado sobre el presente político y económico de la provincia. El funcionario buscó equilibrar la ortodoxia económica con la sensibilidad social, marcando una hoja de ruta que define la gestión de Rogelio Frigerio: la búsqueda del superávit, pero con un Estado presente.
En ese sentido, Troncoso fue categórico al alinearse con la necesidad de sanear las cuentas públicas, aunque estableció una distinción clara respecto a la ejecución de estas políticas. “Hay que gobernar con superávit fiscal”, afirmó el ministro, pero aclaró de inmediato que dicho rumbo no implica la desaparición del sector público, sino su transformación para “achicarlo para volverlo más eficiente, no inexistente”.
Asimismo, remarcó que Entre Ríos busca un modelo de “desarrollo con blindaje social”, señalando que, si bien existe una coincidencia con las metas macroeconómicas del gobierno nacional, la provincia mantiene matices propios al entender que “en esa búsqueda del equilibrio fiscal tiene que haber un piso de protección social mínimo”.
Uno de los momentos de mayor profundidad fue el análisis de la Caja de Jubilaciones. Troncoso reconoció que el sistema enfrenta tensiones estructurales por el aumento de la longevidad y la caída de la natalidad, advirtiendo que “lo que no podemos hacer es no hacer nada”.
Al respecto, explicó que la propuesta oficial busca sostener el beneficio del 82% móvil, pero corrigiendo distorsiones en el cálculo del haber inicial para garantizar la sustentabilidad a largo plazo. “Para mantener el 82% sobre el bruto salarial, hay que tomar los 30 años para atrás y sacar un denominador común de esos 30 años. Tomando los últimos 10 años, se termina generando una distorsión en el sistema”, detalló el funcionario, asegurando que el proyecto de reforma “no viene a tocar derechos adquiridos” de quienes ya están en el sistema.
Respecto a la construcción de gobernabilidad, el ministro de origen justicialista destacó su fluida relación con sectores opositores y gremiales, subrayando que “los puentes siempre están tendidos” para lograr reformas de fondo.
Analizó además el presente del peronismo entrerriano, señalando que atraviesa un proceso de “recambio dirigencial” y búsqueda de nuevos liderazgos tras la salida de las primeras líneas anteriores.
Finalmente, Troncoso evitó definiciones electorales prematuras, aunque manifestó su apoyo a la continuidad del proyecto actual al expresar: “Ojalá la provincia tenga al gobernador cuatro años más”, argumentando que las transformaciones profundas requieren tiempo para consolidarse en el territorio. Concluyó su intervención definiendo su visión de gestión como la búsqueda de un “Estado eficiente”, alejado de la figura del “gigante con pies de barro”, donde el equilibrio fiscal funcione como una herramienta para el desarrollo inclusivo.



